Preparamos una bandeja con tierra, verduras y pequeñas herramientas de huerto, creando un espacio que despierta su curiosidad desde el primer momento. Sus caras se iluminan al tocar la tierra, al observar las verduras y al experimentar libremente como pequeños agricultores. Disfrutan, investigan, prueban y comparten, convirtiendo la actividad en un momento mágico.
A través del juego y la manipulación, no solo se divierten, sino que también están aprendiendo muchísimo. Practican esperar su turno con paciencia, se ayudan unos a otros, cuidan el material y comprenden la importancia de mantener el orden y recoger después de usarlo. Poco a poco van ganando autonomía mientras viven la experiencia con ilusión.
La bandeja multisensorial nos regala momentos muy bonitos, llenos de conversación, risas y descubrimientos. Es una actividad que favorece la creatividad, el respeto y el aprendizaje a través de los sentidos, algo fundamental en esta etapa.
Sin duda, está siendo una experiencia maravillosa y muy enriquecedora, en la que disfrutan, experimentan y aprenden felices, como auténticos exploradores de nuestro pequeño huerto.
Seño Cristina
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tus aportaciones